El coste oculto del aire comprimido
Generar aire comprimido es caro: se estima que hasta un 30% del aire producido se pierde en fugas. Al ser inaudibles en un entorno ruidoso, pasan desapercibidas durante años y disparan la factura eléctrica.
Una sola fuga de unos milímetros puede costar cientos de euros al año en energía.
Cómo funciona una cámara acústica
Las cámaras acústicas incorporan decenas de micrófonos que localizan la fuente del ultrasonido generado por una fuga y la superponen sobre la imagen visible. El técnico ve exactamente dónde está el escape, incluso a varios metros de distancia.
El proceso es rápido, no invasivo y no requiere parar la instalación.
Del diagnóstico al ahorro
Tras la inspección se genera un informe con cada fuga localizada, su caudal estimado y el coste asociado, priorizando las reparaciones por retorno económico.
Muchas plantas recuperan la inversión de la inspección en cuestión de semanas solo con las primeras reparaciones.